La verdadera paz es un don de Dios para compartir con el mundo, mientras que la alegría perfecta no se encuentra en …
Nuestro Dios ha decidido permanecer en el Sagrario para alimentarnos, para fortalecernos, para divinizarnos, para dar eficacia a nuestra tarea y a nuestro esfuerzo. San Josemaría
Te alabo, Señor, y me refugio en ti, porque eres mi protector.