Inicio Meditación Diaria Juan 5,1-16

Juan 5,1-16

por Pbro. Luis A. Zazano
Juan-5,1-16

Evangelio según San Juan 5,1-16.

Se celebraba una fiesta de los judíos y Jesús subió a Jerusalén.
Junto a la puerta de las Ovejas, en Jerusalén, hay una piscina llamada en hebreo Betsata, que tiene cinco pórticos.
Bajo estos pórticos yacía una multitud de enfermos, ciegos, paralíticos y lisiados, que esperaban la agitación del agua.
[Porque el Angel del Señor descendía cada tanto a la piscina y movía el agua. El primero que entraba en la piscina, después que el agua se agitaba, quedaba curado, cualquiera fuera su mal.]
Había allí un hombre que estaba enfermo desde hacía treinta y ocho años.
Al verlo tendido, y sabiendo que hacía tanto tiempo que estaba así, Jesús le preguntó: «¿Quieres curarte?».
El respondió: «Señor, no tengo a nadie que me sumerja en la piscina cuando el agua comienza a agitarse; mientras yo voy, otro desciende antes».
Jesús le dijo: «Levántate, toma tu camilla y camina».
En seguida el hombre se curó, tomó su camilla y empezó a caminar. Era un sábado,
y los judíos dijeron entonces al que acababa de ser curado: «Es sábado. No te está permitido llevar tu camilla».
El les respondió: «El que me curó me dijo: ‘Toma tu camilla y camina'».
Ellos le preguntaron: «¿Quién es ese hombre que te dijo: ‘Toma tu camilla y camina?'».
Pero el enfermo lo ignoraba, porque Jesús había desaparecido entre la multitud que estaba allí.
Después, Jesús lo encontró en el Templo y le dijo: «Has sido curado; no vuelvas a pecar, de lo contrario te ocurrirán peores cosas todavía».
El hombre fue a decir a los judíos que era Jesús el que lo había curado.
Ellos atacaban a Jesús, porque hacía esas cosas en sábado.

Cada vez que visitas nuestros anunciantes estas ayudando a Misioneros Digitales

Visita el especial de Cuaresma

¿Quieres curarte?

1) Esperaban: Hay personas que están a la espera pero no actúan, esperan y esperan en el milagro, pero no buscan los medios para hacerlo a los milagros. Vos ya sos un milagro, pero también no le tires todo el fardo a Dios, vos poné también de lo tuyo.

2) La dependencia: Jesús te invita a la libertad y ser libre es el mayor don que Dios te regala. Pero hay personas que hacen depender sus vidas de otros, eso no es bueno. La posesión no es buena y menos cuando hablamos de posesiones afectivas que anulan al otro y lo convierten en títeres de uno. Vos tenés que tener un objetivo y una personalidad, vos tenés que ser feliz y la libertad es la llave de ello. Libertad, no libertinaje.

3) Los judíos: Aquí vemos estos personajes que se detienen en leyes y no en el bien de la persona. Esto cómo lo sufrimos en nuestra comunidad, nuestra Iglesia. Aquel que puede hacer mucho bien y arrastra hermanos hacia Dios, puede ser visto como narcisista y hasta incluso como que no encaja. Logrando así ponerle palos en la rueda a esa persona que sólo busca hacer el bien. Recordá a Jesús y como la sufrió. Si vos querés hacer el bien y ayudas, recordá que alguno te la tratará de complicar y te pondrá presión, la envidia y los celos no descansan. Pero ánimo, el bien vence al mal y dar alegría a la gente es impagable, no te rindas.

Un pequeño aporte económico tuyo, puede ayudarnos
a continuar con nuestra misión
¡Dios te bendiga!. ¡Gracias!

Clic para descargar el audio
Un año con Jesús

Related Articles

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: