Tras llegar a la ciudad mariana, el Sumo Pontífice se dirigió al corazón del santuario para rezar a la Virgen en la …
Y estando a la mesa, tomó el pan y pronunció la bendición; luego lo partió y se lo dio. Entonces los ojos de los discípulos se abrieron y lo reconocieron. Lucas 24, 30-31
Venimos, Señor, a visitarte y a adorarte en el Santísimo Sacramento de tu Amor. Queremos rezar y caminar siempre junto a Ti, Jesús.