La paz “comienza desde nosotros y es el único futuro posible”. El camino, entonces, es desarmar “las manos y el corazón”
Gracias, Jesús, por quedarte con nosotros y por permitirnos adorarte en este misterio de amor
Señor Jesús, te agradecemos por el año que termina, por tus bendiciones y por cada momento vivido.