La paz “comienza desde nosotros y es el único futuro posible”. El camino, entonces, es desarmar “las manos y el corazón”
Sábado Mariano: Tú eres, María, nuestra esperanza, porque has conocido todos los sufrimientos de nuestra pobre humanidad
María, Madre, quiero abrir el corazón para recibir tu amor y el amor de Dios