La paz “comienza desde nosotros y es el único futuro posible”. El camino, entonces, es desarmar “las manos y el corazón”
Ángeles de Dios, presencia del cielo, gracias por su fiel custodia, gracias por su compañía
Señor mío Jesucristo, presente en este Santísimo Sacramento, te adoro y te alabo con todo mi corazón. Te doy gracias por tu …