La paz “comienza desde nosotros y es el único futuro posible”. El camino, entonces, es desarmar “las manos y el corazón”
Señor Jesús, ante tu presencia eucarística, te pedimos que nos permitas experimentar la luz de tu Transfiguración
Concédenos la gracia de escuchar tu voz, como escucharon los apóstoles en el monte, y de ser transformados a tu imagen.